miércoles, 21 de septiembre de 2016

Darly Higuera 1001


CUENTO DE REFLEXIÓN

LA PUERTA HACIA LA FELICIDAD
Había unas ves una pequeña ciudad llamada la Alegría en ella no se escuchaba, llanto de nadie tristeza o dolor. Ahí supuestamente solo había alegría, felicidad y muchas risas.
Pero en una ocasión en Alegría se murmuraba que había una joven, la cual vivía sumida en una gran tristeza y dolor por algo que a ella le había sucedido en su infancia, esta joven tenía 16 años y se llamaba Mariana sus padres habían elegido el nombre por el María de la virgen y Ana por una hija que perdieron hace mucho tiempo. Mariana vivía sola ya que sus padres habían muerto hace nueve años ella vivía en una pequeña casita alejada de la ciudad; casi nadie en Alegría la conocía ya que ella la mayoría del tiempo la pasaba encerrada en su pequeña y misteriosa casa sin tener ninguna relación con las demás personas. Mariana tenia alguien que la conocía muy especialmente este era el viejo pintor de cuadros de Alegría llamado Leo, el cual conto en una ocasión en el parque de Alegría a unas personas que todos creían que en alegría no existía nada que tuviera relación con la tristeza o el dolor él les dijo yo les aseguro que aquí vive una hermosa joven a orillas de la ciudad llamada Mariana ella puede ser la tristeza la soledad y el dolor que habita en Alegría.
Y así era Mariana tenía rencor y tristeza en su alma y corazón ya que, desde hace 9 años ella había sido testigo de un brutal suceso el asesinato de sus padres. Ellos habían sido asesinados en la ciudad donde anteriormente habitaban en la cual no existía el derecho de libre pensamiento y expresión ahí se tenía que hacer lo que ordenara el Rey.
El rey era un hombre: malo y como los padres de Mariana nunca estuvieron de acuerdo con las reglas que imponía el Rey en una ocasión le dijeron al Rey “Cada una de las personas que habitamos aquí estamos libres y tenemos el derecho de pensar y hacer lo que queramos por supuesto pensando en las consecuencias de nuestras acciones” En ese momento fue cuando el Rey dio la orden que los padres de Mariana fueran decapitados por el motivo de faltar al reglamento del Rey .
Los padres fueron asesinados frente a los ojos inocentes de su hija , la cual solo tenía siete años de edad una edad en la que todo se aprende y nada se olvida.
Mariana al ver la gran maldad del Rey ante sus padres decidió huir hacia la ciudad llamada Alegría, al poco tiempo de su llegada a la cuidad ella tenía que ver que hacía para poder sobrevivir, al Principio empezó como asistente en el taller del pintor Leo, por esta razón la conocía muy bien ha Mariana ya que ella le había comentado; lo que había visto en aquella cuidad entonces fue así como Leo decidió aceptarla como su asistente para pintar los cuadros.
Luego Mariana se convirtió asistente de Leo, y decidió trabajar como panadera ya que a ella desde pequeña le había gustado hornear pan y pasteles. Con su madre y así fue como se puso a trabajar en la panadería del pueblo llamadas Dulces Risas.
Mariana era bastante eficiente en su trabajo entraba a las siete de la mañana, y salía a las cinco de la tarde y de ahí agarraba para su casa y nadie más la veía.
Mariana llegaba a su casa y se ponía a pensar, en aquello tan malvado y feo que le había sucedido a sus pobres padres. Lo que Mariana no sabía era que en alegría habían muchas personas, interesadas en conocerla ya que Leo les había platicado de su historia y todos quería conocerla y empezar a crear amistad con ella.
En la ciudad cuando la gente la veía aunque no estaban seguros de que fuera, por lo único que la identificaban era por su cabello tan largo y negro. Las personas en la calle la saludaban y le sonreían a manera de que ella se sintiera bien y que empezara abrir su corazón poco a poco.
Un día Leo decidió ir a visitar a Mariana para decirle que afuera había una ciudad, llena de buenas personas las cuales estaban dispuestas a aceptar un habitante más, llego a casa de Mariana y toco la puerta Mariana con una vos muy baja y temblorosa pregunto: Quién es ? Leo muy amablemente dijo soy yo pequeña Marianita el viejo Leo quería ver si me permites hablar contigo un momento. Mariana contesto: ahorita le abro la puerta señor.
Mariana muy despacio y tímidamente abrió la puerta y le dijo: pase señor tome asiento por favor, Leo entro y se sentó en una pequeña y polvorienta silla de madera que Mariana tenia y le dio: hija como sabes soy una de las pocas personas que te conozco aquí en la ciudad y como sabes; aquí en Alegría se supone que solo reina la felicidad y las risas.
Pero como tú y yo sabemos tú formas parte de la cuidad y por lo tanto deberías ser como todos los que vivimos aquí feliz y sonriente, ya que yo no fui tan discreto con lo que tú me contaste de tus padres y ahora pues hay muchas personas que saben por lo que tu pasaste y por lo visto sigues pasando. Y esas personas me pidieron de favor que hablara contigo y que llegara a un acuerdo contigo para que tú salgas más y conozcas a las personas que viven acá y así puedas entablar relaciones de amistad y puedas ser feliz.
Mariana le respondió: como usted sabe don Leo mi corazón está lleno de odio por lo que injustamente le hicieron a mis padres. Por esa razón yo me niego a ser feliz porque no tengo ninguna persona por la cual sonreír o ponerme feliz, pero creo que cambiar eso sería maravilloso para mí y para los que viven aquí en Alegría, porque estoy consciente de que ellos no tienen la culpa de lo que me pasa pero dígame cómo puedo empezar mi proceso de ser una persona más sociable y amigable.
Leo le contesto yo y los demás te ayudaremos en primer lugar te digo con solo que salgas a pasar por el parque por el mercado simplemente por las calles y le sonrías a los demás, podrás logar que los demás se fijen en ti y te hablen y puedas tener muchas amistades y logar al fin ser feliz. Mariana con una gran sonrisa le dijo estoy dispuesta a hacer así.
Al día siguiente salió a pasear por las calles de Alegría a sonreírle al mundo y tratar de entender lo maravilloso que es tener buenos amigos y felicidad en el corazón.
Mariana invento una frese la cual decía: “Las sonrisas son la vida de nuestro corazón “y es así como mariana empezó a trasmitir su felicidad ya que estuvo en un tiempo donde todo para ella era tristeza pero Leo le abrió la puerta a la felicidad.

FIN

Darly Higuera 1001

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